domingo, 7 de septiembre de 2008

Historia triste, pelo rosa, y chicas

Hoy, no hay articulo de borrachas ni nada de eso, lo siento, hoy toca contar una historia, una historia triste, de esas de llorar y llorar, hasta quedarse sin lagrimas, la historia, de un muchacho que solo quería trabajar, y termino con una crisis de identidad.

Al muchacho le gustaba tener el pelo largo, ya que pensaba que el pelo corto era aburrido, también era prácticamente imberbe, por lo que le costaba dejarse barba, aun así, desarrollo unas patillas muy monas y perilla, pero no eran demasiado visibles.

Los problemas de este chico, comenzaron cuando empezó a trabajar en la sección de charcutería del carrefour, en León, cuando le obligaron a ponerse coleta.

Teniendo en cuenta que no siempre estaba quieto, muchas veces solo se le veía de espalda, y aunque tiene una gran espalda, no eran pocas las veces que le confundían con una chica.

Esto paso varias veces, para burla de sus compañeras, sobretodo, cuando los amigos e estas llegaban, y las preguntaban si tenían compañera nueva.

Pero el chico, lo soportaba todo, le daba igual ser confundido con una chica, pues tiene 4 hermanas, madre y sobrina, es el único chico de la familia, pues no tiene padre, y el cuñado no cuenta como familia… a no ser que lea esto, entonces si.

Lo que no sabia, es que un día todo cambiaria, todo seria peor, ya no solo le dirían, chica… no, El regreso de sus vacaciones, un viernes, la gente le decía “que putada empezar un viernes”, el respondía, “pero seria hacerlo un lunes”, pero un señor, el típico señor gitano que no habla, si no que vocea, fue a comprar al carrefour. Ya en la frutería, el joven atractivo vio que ese hombre voceaba mucho, mas de lo legalmente permitido, pero no sabia lo que le esperaba. El hombre fue a la sección de charcutería, se acerco a los jamones, y cuando mas lleno estaba el centro grito a nuestro protagonista:

SEÑORAAAAAA, SEÑORAAAAAA, SEÑORAAAAA, ¿Cuál es el precio de este jamón?

Demonios, todo el carrefour le miraba, la gente se reía, las compañeras le decían, pero contéstale hombre… pero este no contesto.

Lo peor de todo, no es que le confundieran con una fémina, si no, que le confundieran con una señora, y eso le hizo sentirse mayor.

Por suerte, el sábado, el amor triunfo, entre alguna que otra risa por lo acontecido el día anterior, es chico siguió trabajando… y a ultima hora, es cuando se presento si príncipe azul, le miro a los ojos y le dijo: “guapa, ¿Dónde esta la maicena?

Tanto el como las compañeras se empezaron a reír, ante la incredulidad del señor que pregunto por la maicena.

Y desde ese día, la gente, a este hombre, le llaman “la guapa"

Por si acaso alguien no lo sabe, ese muchacho tan guapA soy yo