domingo, 18 de enero de 2009

BENDITO TUENTI

Bueno, pues hoy ya vuelven las payasadas de siempre, con cartas a Tuenti y esas cosas, al cual ahora le pido dinero, mucho dinero, el dinero que me debe, ni mas ni menos, eso si, para que picara, he ocultado mi odio hacia su servicio, y le puse que me encanta tuenti… pero joder, si lo leeréis ahora, que hago perdiendo el tiempo.

Hola señor Tuenti.


Antes de nada, agradecerle su contestación a mis numerosas cartas, es de agradecer. También quiero pedir disculpas por estar un tiempo sin escribirle, pero es que, maldita sea, no tengo tiempo, soy un “músico”, y trabajador, mi vida social cada vez es más escasa, el poco contacto humano que tengo, es gracias a su cosa, y eso es muy triste.


Pero bueno, lo importante es que estoy de regreso, y eso es motivo de felicidad para usted, que fijo que esta deseando conocer que nuevas novedades le traigo, pero siento decirle, que lamentándolo mucho, no le voy a ofrecer prácticamente nada… mas que nada, porque le voy a pedir cosas.


Me explico mejor, que no me cuesta nada. Lo que sucede, es que le doy ideas, ideas y mas ideas, para que no las utilicen, y todo esto, el señor Fotolog lo sabe apreciar, por lo que estoy pensando pasarme a su bando, ya que ahora, por culpa de usted y de Faceboock o como se escriba, esta de capa caída, ya nadie lo usa, y eso no puede ser.


Entonces me he dado cuenta que el gran problema es FaceBoock, por lo que usted, y el señor fotolog, deben unir sus fuerzas, y acabar con ese tirano, cosa que, con mi ayuda, lograran, pues siempre gano al risk.


Si termino ofreciéndole cosas hasta cuando no quiero, soy todo corazón. Pero como le puse antes, lo que yo quiero esta semana es pedirle cosas, como por ejemplo dinero, y es que usted, me debe mucho dinero. Yo tengo un blog, no es un gran blog, pero maldita sea, es un lugar de Internet que cualquier persona puede conocer, y siempre hablo de usted, de lo fabuloso de su servicio, de que donde este Tuenti que se quite Fotolog y todo eso, ya que yo desde el principio HE AMADO TUENTI.


Y como son muchas semanas dándole publicidad gratis, pues o bien, me paga para que siga con la publicidad, o me da el dinero por toda la que ya puse… vamos, que me debe muchos euros, pero a usted fijo que le sobran, y lo que para usted es una cantidad pequeña, como 100.000€, para mi, es bastante dinero, así que póngase en contacto conmigo, (ya tiene mi email) y dígame como me abonara los 100.000 €. Muchas gracias.


Me despido deseoso de tener noticias suyas.


Félix R. Hernández.


Si tengo noticias, tranquilos, que seréis de los primeros en saber algo, que yo lo doy todo por vosotros… pero porque sois pocos, si fuerais muchos, no tendría para todos, que yo soy poca cosa.


Y ahora, una comida… de cabeza de la de Dios.


Me he dado cuenta, de que no soporto a la gente, es decir, a mis amigos y esas cosas, pues si, vale. Pero en el trabajo, no soporto a nadie, me vienen viejas y las odio, me vienen viejos, y los odio, me vienen familias y las odio, me vienen estudiantes, y les odio, me vienen féminas potentes, y las atiendo con mucho amor, y alegría, pero son las únicas. Igual tengo un odio hacia las personas que desconocía, y mira que me han dicho veces “Félix, te metes con todo el mundo”, pero solo veo las cosas malas de las personas.


También hay que decir, que hay gente que quieren ser odiados, como los que te dan órdenes como si fueran reyes, y desconocen de mis ideales republicanos. O la señora bizca (esto es cierto 100%) que te pide las cosas diciendo, “dame de eso” y te levanta la cabeza para señalártelo, y aunque se que de esto no se pueden hacer bromas (aunque me acuerdo de una vez que Gila decía que en su cuartel tenían un bizco, que decía que donde ponía el ojo ponía la bala, y estaban todos acojonados), la cosa es que no se con que ojo ve, por lo que me es difícil saber que me señala, y he decidido no atenderla mas y que lo hagan mis compañeras, pero ellas tampoco quieren.


Y si, esto lo pongo solo para rellenar, y para que tardéis más en ver a las mozas de esta semana, ahí las tenéis.








Y pelo rosa